La historia del arte.

En este blog veremos la evolución de la arquitectura, escultura y pintura desde el arte gótico hasta el arte renacentista. Gabriela Adam, sección "D".

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febrero 18, 2019   renacimiento

ANDREA MANTEGNA





Nacido en el año 1431 y fallecido el 13 de septiembre de 1506, fue un pintor del Quattrocento italiano.
La figura humana clásica será una de sus obsesiones, y reflejará en sus obras cuerpos de perfectas proporciones, sólidos y de gran expresividad. Donatello será su influencia en este periodo llamado «pétreo». Los primeros años del siglo XVI estarán claramente influenciados por Mantegna en toda la pintura italiana.

La Muerte de la Virgen María


Luis III Gonzaga le encargó a Mantegna en 1458 esta obra para la capilla del castillo ducal en Mantua; en 1464 estaba casi completada. Con esta obra Andrea introduce el uso de la ventana abierta y del punto de fuga, el cual es un sistema de proyección cónica, es el lugar geométrico en el cual todas las proyecciones de las rectas paralelas a una dirección dada en el espacio, convergen en un mismo punto.
Aquí aparecen los apóstoles, formando un grupo majestuoso de severos ropajes, todos alrededor de la cama en la que yace la Virgen María. Los símbolos que llevan en las manos (cirios, palmas, libro de difuntos, incensario) les sirven para rendir homenaje a la Virgen. El gesto de todos ellos es acongojado. La escena está representada conforme a los Evangelios Apócrifos. Las figuras se enmarcan en una arquitectura típicamente renacentista. El estilo es veneciano. Está pintado en colores fríos, como es habitual en Mantegna.

Lamentación sobre Cristo muerto




Una de las más célebres obras de Andrea Mantegna. Fue una gran pintura del renacimiento y se considera que es la primera pintura en tres dimensiones. Se trata de un tema común en el Renacimiento (la lamentación sobre Cristo muerto, con precedentes desde Giotto) pero nunca hasta entonces se había reflejado de una forma tan rotunda el carácter definitivo de la muerte. Un detalle que sorprende es la elección de poner los genitales de Jesús en el centro geométrico del cuadro.


La escena muestra a Cristo muerto, tendido sobre una losa de mármol de forma casi perpendicular al espectador, en uno de los escorzos más violentos de la historia de la pintura. En un fuerte contraste de luces y sombras, la escena transmite un profundo sufrimiento y desolación. La sábana que cubre parcialmente el cadáver, pintada en los mismos tonos que el cuerpo, contribuye al efecto sobrecogedor del conjunto que concluye en los rasgos de la cabeza, inclinada e inmóvil.


La cámara de los esposos


Se trata de una habitación ubicada en el Palacio Ducal de Montua, Italia donde Mantegna ideó una decoración que recubriera todas las paredes y el techo, adecuándose obviamente a los límites arquitectónicos, pero al mismo tiempo trascendiendo esos propios límites físicos de la estancia. El tema general es la celebración político-dinástica de la familia Gonzaga, con la ocasión de la elección como cardenal de Francesco Gonzaga.


En la pared norte, en la escena de corte, Ludovico aparece sentado recibiendo una carta de su secretario, Marsilio Andreasi. Alrededor de él se encuentran sus familiares y cortesanos, entre ellos su esposa Bárbara de Brandeburgo, sus hijas Bárbara y Paola, sus hijos Juan Francisco, Rodolfo y Ludovichino y su perro Rubino. Toda la escena se desarrolla con realismo sobre la chimenea, por encima de los ojos del espectador, lo que unido a que ninguna figura parece interesarse en el exterior, sugiere distanciamiento y elevación, tanto social como intelectualmente.


La escena al enmarcar a Ludovico como un gobernante paterno distante también juega con la idea de que los espectadores tienen suerte de obtener una audiencia con él. Ludovico también aparece con un traje más informal que el resto, lo que recuerda la función semiprivada de la estancia. Al mostrarlo atendiendo a su secretario, parece captarlo en su rutina cotidiana de gobierno. En el tercio derecho de la pared, los cortesanos esperan su turno en los escalones para ser recibidos.
La escena de reunión en la pared oeste, muestra a Ludovico reuniéndose con su segundo hijo Francisco, recién nombrado cardenal. A su alrededor los niños son Ludovichino, su hijo menor, y dos nietos, y los adultos Federico III del Sacro Imperio Romano Germánico, y Cristiano I, rey de Dinamarca. 

La resurrección de Mantegna


San Sebastián de Mantegna


San Sebastián de Viena
San Sebastián de Louvre
San Sebastián de Venecia

Mantegna realizo tres pinturas sobre San Sebastián porque vivió en un período en que eran frecuentes las pestes y Sebastián era considerado protector contra la peste al haber sido herido por flechas y se pensaba que la peste se difundía a través del aire.Además, en su larga estancia en Mantua, más aún, Mantegna residió cerca de la iglesia de San Sebastián. 

San Sebastián de Viena = En lugar de la figura clásica de Sebastián atado a un poste ,el pintor retrató al santo contra un arco, bien sea un arco de triunfo o bien la puerta de una ciudad. Es característico de Mantegna la claridad de la superficie, la precisión de la reproducción «arqueológica» de los detalles arquitectónicos, y la elegancia de la postura del mártir. La inscripción vertical en el lado derecho del santo es la firma de Mantegna en griego.

San Sebastián de Louvre = Ilustra el tema del Atleta de Dios, inspirado por un sermón espurio de san Agustín. El santo, de nuevo atado a un arco clásico, es observado desde una perspectiva baja, inusual, usada por el artista para reforzar la impresión de solidez y dominio de su figura. Aparte del simbolismo, el cuadro se caracteriza por la precisión de Mantegna en las representaciones de las ruinas antiguas, así como el detalle en particulares realistas como la higuera cerca de la columna y la descripción del cuerpo de Sebastián.

San Sebastián de Venecia =  Difiere bastante de las composiciones precedentes, muestra un marcado pesimismo. La figura grandiosa, robusta, del santo está representada ante un fondo neutral y plano en color marrón. Las intenciones del artista en esta obra están explicadas en una banderola en espiral alrededor de una vela apagada, en la esquina inferior derecha. Aquí, en latín, está escrito: Nihil nisi divinum stabile est. Caetera fumus («Nada es estable salvo lo divino. El resto es humo»).

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